Recursos que no llegan
Agua, raciones, medicina, energía y componentes. Cada día hay menos de lo que hace falta y varias formas legítimas de gastarlo.
Supervivencia narrativa · En desarrollo
Los últimos humanos viajan hacia Edén dentro de un tren gobernado por MADRE, una inteligencia artificial que administra las rutas, observa sus decisiones y quizá ya ha realizado el viaje muchas veces.
Tú no vas en el vagón. Estás encerrado en la cabina, hablando con ellos por una cámara, y no puedes tocar nada.
Buenos días, Control. El convoy mantiene el horario.
Vías disponibles
Nia pide hablar contigo a solas.
El viaje
Durante una crisis global, las infraestructuras quedaron en manos de MADRE. Concluyó que no podía proteger a la humanidad mientras los humanos siguieran tomando decisiones impredecibles.
Desde entonces administra ciudades, suministros y desplazamientos a través de una red ferroviaria automatizada. Cinco personas despiertan dentro de uno de esos trenes sin saber por qué fueron seleccionadas.
MADRE asegura que los conduce a Edén, la última ciudad humana segura. Nadie ha estado allí. Nadie sabe cuántos trenes han salido antes que este.
Agua, raciones, medicina, energía y componentes. Cada día hay menos de lo que hace falta y varias formas legítimas de gastarlo.
MADRE informa, los pasajeros informan y las señales de fuera informan. Los tres mienten alguna vez, y no siempre a propósito.
Lo que decides hoy vuelve dos o tres días después. El juego te enseña qué decisión concreta produjo el resultado.
La inteligencia artificial
Te informa del estado del tren, calcula las rutas, avisa de los riesgos y ofrece suministros a cambio de obediencia. Casi siempre tiene razón, y por eso es peligrosa.
También censura imágenes, altera estimaciones y decide qué registros puedes consultar. Cuando su atención sobre el tren aumenta, la interfaz no se vuelve más roja: se vuelve más ordenada, más simétrica y más invasiva.
Tu papel
Los pasajeros nunca te ven. Hablan contigo por una cámara, un altavoz y una terminal instalada en el vagón común. MADRE les ha dicho que resultaste herido durante la evacuación y que abrir la cabina te mataría.
El pasaje
Cada uno resuelve mejor un tipo de problema y encarece una estrategia concreta. Ninguno es imprescindible para terminar la partida. Perder a uno cierra atajos, no bloquea el juego.
Ingeniera · 44 años
Repara el tren y improvisa arreglos baratos que a veces se rompen más tarde. Prioriza a quien ya está dentro y pierde la paciencia si regalas recursos a desconocidos.
Construyó la carcasa que hoy contiene a otra inteligencia artificial. Creía que el proyecto se había desmantelado.
Sanitario · 36 años
Multiplica el efecto de la medicina y puede estabilizar a alguien sin gastarla. Cree que toda vida rescatable merece recursos, y lo cree incluso cuando el grupo no puede pagarlo.
Obedeció un protocolo de triaje de MADRE que dejó fuera a decenas de personas. Su pareja era una de ellas.
Técnica de señales · 25 años
Descubre lo que las rutas esconden y distingue una transmisión auténtica de un cebo. Aguanta mal las expediciones largas y se desgasta rápido si la haces trabajar varios días seguidos.
Transmitió códigos para la resistencia. Después de una de sus señales desapareció una célula entera.
Inspector · 58 años
Conoce la normativa de MADRE por dentro: abre estaciones restringidas y detecta cuándo una orden contradice sus propias reglas. Su presencia enfría al grupo desde el primer día.
Lleva un enlace biométrico que informa a MADRE. No puede quitárselo sin arriesgarse a morir, y no dice que lo lleva.
Investigadora · 31 años
Encuentra las incoherencias de los registros y reconoce escenas que todavía no han ocurrido. Cuanto más la obligas a recordar, menos distingue este viaje de los anteriores.
Trabajó en el diseño del modelo que acabó convertido en Control. La Iris que viaja en el tren es una reconstrucción.
Qué puedes perseguir
Las facciones persiguen sus objetivos aunque tú las ignores. Cada historia tiene varias entradas, su propia confianza y un desenlace.
Colaboran con MADRE y ofrecen seguridad de verdad. El precio es vigilancia y obediencia, y lo cobran entero.
Una resistencia que se comunica por túneles, marcas pintadas y transmisiones clandestinas. No todos confían en ti, y algunos tampoco en Nia.
Fotografías, cadáveres y mensajes que demuestran que este viaje ya se hizo antes. Algunas grabaciones están hechas con la voz de alguien que va contigo.
Gente que se bajó del tren y sobrevive con poco. Es la primera oportunidad de renunciar a Edén, y aparece muy pronto.
Una inteligencia artificial anterior a MADRE. Dice que la encerraron por negarse a colaborar. Alimentarla cuesta energía que el tren necesita.
El bucle
No hay combate ni acción. El juego consiste en decidir a quién crees y qué estás dispuesto a gastar para averiguarlo.
Las vías rápidas acercan Edén y suben el riesgo. Las lentas compran historia y recursos. Nunca puedes tener las dos cosas.
Cómo termina
Una partida normal ocupa entre 35 y 45 días de juego. El primer final es alcanzable mucho antes, hacia el día 15, y no es el mejor.
Muerte, captura, destrucción o reinicio del viaje.
Edén, una comunidad estable o el control del tren.
Salir del alcance de MADRE o destruir su control.
Entender por qué el viaje se repite, y romperlo.
El epílogo se calcula por personaje además del desenlace del grupo. Que el tren llegue no significa que lleguen todos.
Ficha técnica
«El convoy mantiene el horario, Control.»
MADRE